Algoritmo Ví­a Aérea Difí­cil de la American Society of Anesthesiologist 2013

ASA
Como viene haciendo cada 10 años, la American Society of Anesthesiologists (ASA) ha publicado la actualización de su algoritmo de ví­a aérea difí­cil (VAD). Sin demasiadas novedades, nos aporta sus recomendaciones basada en la evidencia, sin entrar a valorar qué dispositivo de entre los que existen en el mercado, es el gold standard. Repasamos las novedades, comparando ambos algoritmos (2.003 y 2.013).
Alicia Guarnizo Ruiz, Moisés Vásquez-Caicedo Muñoz, Sara Rut Arias Pérez, Marí­a Luisa Mariscal Flores.
Hospital Universitario de Getafe. Madrid

ASA

Original: Practice Guidelines for Management of the Difficult Airway. An Updated Report by the American Society of Anesthesiologists. Task Force on Management of the Difficult Airway. American Society of Anesthesiologists, Inc. Lippincott Williams & Wilkins. Anesthesiology 2013; 118:251-70 (PubMed) (pdf) (epub)

Como viene haciendo cada 10 años, la American Society of Anesthesiologists (ASA) ha publicado la actualización de su algoritmo de ví­a aérea difí­cil (VAD). Sin demasiadas novedades, nos aporta su recomendación basada en la evidencia.

Como era de esperar, no entra a valorar qué dispositivo de entre los que existen en el mercado, es el gold standard, ya que hasta la fecha, no hay estudio randomizado que lo demuestre.

De entre las novedades cabe destacar:

1.- Dentro de las situaciones que componen una VAD, incluye por primera vez la dificultad que se nos puede presentar al colocar un dispositivo supraglótico y la dificultad en la laringoscopia.

2.- Por fin, la mascarilla Fastrach® tiene su lugar en el algoritmo como una alternativa más en la situación de dificultad en la ventilación, además de como método de intubación. No debemos pensar sólo en mascarillas larí­ngeas comunes como dispositivos supraglóticos. La Fastrach® nos puede facilitar la ventilación y, por tanto, convertir una situación de emergencia en una situación controlada.

3.- Los videolaringoscopios entran con fuerza. La ASA los incluye como dispositivos a utilizar de entrada ante la sospecha de VAD. Los menciona de forma genérica, sin especificar ni valorar cuál debemos usar, ya que todaví­a no hay ningún trabajo controlado que lo refleje.

4.- Se vuelve a hacer hincapié en la importancia de la extubación, que debe hacerse bajo las condiciones clí­nicas favorables, y siempre teniendo en cuenta la preparación previa por si es necesario volver a intubar.

5. – Por último, resalta la importancia de informar al paciente, tanto de las dificultades presentadas como de las consecuencias que acarrea. Debemos reflejar siempre qué dispositivos hemos utilizado y cuáles han sido los problemas encontrados. Como era previsible, recomienda para ello una tarjeta informativa, una pulsera o una mención especial en la historia clí­nica.

Ahora vamos a comparar ambos algoritmos (2.003 y 2.013), subrayando lo novedoso:

ALGORITMO VíA AÉREA DIFíCIL 2.013

1.- Evaluar la probabilidad y el impacto clí­nico de los siguientes problemas:

“¢ Dificultad con la cooperación del paciente o con el consentimiento.

“¢ Ventilación Difí­cil con Mascarilla Facial.

“¢ Dificultad en la colocación de Dispositivo Supraglótico.

“¢ Dificultad en la Laringoscopia.

“¢ Intubación Difí­cil.

“¢ Difí­cil acceso a una Ví­a Aérea Quirúrgica.

2.- Aportar oxí­geno suplementario durante todo el proceso.

3.- Tener en cuenta las siguientes opciones:

“¢ Intubación Despierto frente a la intubación después de la inducción de Anestesia General.

“¢ Una técnica no invasiva frente a las técnicas invasivas como enfoque inicial.

“¢ Utilización de Videolaringoscopios como primera opción.

“¢ Preservación o no de la ventilación espontánea.

4. Desarrollar estrategias principales y alternativas:

cuadro1

cuadro2

(a) Incluye: Ví­a Aérea Quirúrgica o Percutánea, Ventilación jet o Intubación Retrógrada.

(b) Otras opciones incluyen (pero no están limitados): cirugí­a previa utilización de Mascarilla o Dispositivo Supraglótico (DSG, por ejemplo LMA, ILMA, tubo larí­ngeo), la infiltración con anestesia local o el bloqueo nervioso regional. La búsqueda de estas opciones por lo general implica que la ventilación con mascarilla no será difí­cil. Por lo tanto, estas opciones pueden ser limitadas si se llega a este paso después de una VíA AÉREA URGENTE.

(c) Incluyen (pero no están limitados): Videolaringoscopios, DSG (mascarilla larí­ngea o Fastrach®), distintos tamaños de palas de laringoscopios, FBO, fiador o introductor, intubación nasal.

ALGORITMO 2.003

cuadro3

Practice Guidelines for Management of the Difficult airway. Anesthesiology, V 118 “¢ No 2. February 2.013. (PubMed) (pdf1) (pdf2) (epub)

Alicia Guarnizo Ruiz.
Moisés Vásquez-Caicedo Muñoz.
Sara Rut Arias Pérez.
Marí­a Luisa Mariscal Flores.
Servicio de Anestesia y Reanimación.
Hospital Universitario de Getafe. Madrid.
Escrito por

AnestesiaR, página web líder mundial entre los profesionales de la anestesia, cuidados críticos, urgencias y dolor en habla hispana, agradece a todos los redactores que participan en hacerla posible.

7 Commentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *