Anestesia rechaza el informe preceptivo de la Comisión Nacional de Especialidades

Tras las alegaciones al borrador del decreto de troncalidad que publicamos previamente y diversas reuniones con el Ministerio de Sanidad y Política y Social, la Comisión Nacional de Especialidades de Ciencias de la Salud (CNECS) emitió, el pasado 28 de Enero, un informe preceptivo para la tramitación del mencionado decreto.

Informe CNECS

Informe CNECS

La Comisión Nacional de la Especialidad de Anestesia y Reanimación, a través del Dr Pablo Monedero, nos ha hecho llegar el documento de rechazo a dicho informe en el que se rechazan prácticamente todos los argumentos defendidos por los anestesiólogos con excepción del acceso por parte de Anestesia y Reanimación a la futura Área de Capacitación Específica (ACE) de Medicina de Emergecias.

Éste es el texto de la respuesta de la CNEAR:

INFORME que la Comisión Nacional de Anestesiología y Reanimación presenta en contra de aspectos claves del informe preceptivo elaborado por el Consejo Nacional de Especialidades en Ciencias de la Salud sobre el Proyecto de Real Decreto por el que se regula la troncalidad.

 

En primer lugar queremos hacer constar que este informe será puesto en conocimiento del Director General de Ordenación Profesional del Ministerio de Sanidad para que conste nuestra opinión contraria en aspectos claves del informe del Consejo Nacional de Especialidades en Ciencias de la Salud. A pesar de que hemos mantenido una comunicación constante de nuestras razones en escritos enviados al Presidente del Consejo Nacional en todas las ocasiones en las que se nos ha requerido nuestra opinión, resulta frustrante para esta Comisión que sus argumentos no hayan sido estimados dignos de la más mínima consideración.

Por todo ello:

La Comisión Nacional de Anestesiología y Reanimación desea manifestar su rechazo y preocupación ante el informe preceptivo elaborado por el Consejo Nacional de Especialidades en Ciencias de la Salud sobre el Proyecto de Real Decreto por el que se regula la troncalidad y otros aspectos del sistema de formación sanitaria especializada en ciencias de la salud. El informe ignora la solicitud y evaluación realizada por esta Comisión Nacional en dos aspectos claves y problemáticos del Proyecto de Real Decreto:

1º. La Comisión Permanente del Consejo Nacional en su informe preceptivo rechaza exclusivamente la creación de una única área de capacitación específica (ACE): la de “Medicina de Cuidados Intensivos”, propuesta por la Comisión Nacional de Anestesiología y Reanimación. El argumento para su rechazo es que la Comisión Permanente “considera que no procede la propuesta, dada la existencia de un título de especialista con la misma denominación”.

Rechazamos esta consideración por los siguientes motivos:

  1. El título de especialista existente no tiene la misma denominación que el ACE propuesto. El título de especialista español al que se refiere la Comisión Permanente se denomina “Medicina Intensiva” mientras que el ACE se llama “Medicina de Cuidados Intensivos”. “Medicina Intensiva” es una especialidad española no reconocida en Europa, mientras que “Medicina de Cuidados Intensivos” es la traducción española de Intensive Care Medicine, una competencia particular europea a la que se accede a través de distintas especialidades en toda Europa (cfr. http://ebicm.esicm.org/road-map/). 
  2. La “Medicina de Cuidados Intensivos” es una de las competencias centrales (core competencies) de la especialidad de “Anestesiología y Reanimación” definidas por el European Board and Section of Anaesthesiology of the UEMS (Union Européenne des Médecins Spécialistes) en toda Europa (cfr. UEMS/EBA Postgraduate Training guidelines in Anaesthesiology, Pain, Intensive Care Medicine, en http://tinyurl.com/ab9cjrj). Todos los especialistas en “Anestesiología y Reanimación” en Europa, y también en España, tienen formación en “Medicina de Cuidados Intensivos” por formar parte de las competencias nucleares de su especialidad.

La negación de crear un ACE de “Medicina de Cuidados Intensivos”, al impedir a otras especialidades el acceso a adquirir unas competencias que pueden necesitar en el tratamiento de sus pacientes, va en contra de lo propuesto en el Proyecto de Real Decreto cuando expone que “Este planteamiento determina la integración completa de las áreas de capacitación especifica en el sistema de formación sanitaria especializada y el cumplimiento, por tanto, de los requisitos exigidos por la Unión Europea para la formación de médicos especialistas”. Este hecho nos hace dudar de si especialidades como Medicina Interna, Cardiología o Cirugía, por poner algún ejemplo de las que están reconocidas en Europa, son conscientes de esta pérdida. La ausencia del ACE sería responsable de su imposibilidad de acceder a la subespecialización europea en Cuidados Intensivos y por tanto de completar los objetivos de tratamiento de sus pacientes en situaciones críticas. 

  1. La especialidad de “Anestesiología y Reanimación” está a cargo en la actualidad de más del 40% de las camas de cuidados intensivos de los hospitales docentes españoles (cfr. Navia J. Rev Esp Anestesiol Reanim 2010; 57: 341-50 en http://tinyurl.com/b7eg3ae), por lo que negar el ACE de “Medicina de Cuidados Intensivos” constituye un ataque grave a la especialidad, ya que significa que la Comisión Permanente del Consejo Nacional niega que la especialidad de Anestesiología contenga en su cuerpo doctrinal dicha área competencial y/o que requiera una alta especialización, ambas condiciones exigidas por el Consejo Nacional para constituir un ACE.
  2. 4.     Negar un ACE de “Medicina de Cuidados Intensivos” significa prorrogar la anormal situación española donde al menos 2 especialidades comparten competencias y compiten por la asistencia del paciente crítico en unidades de cuidados intensivos; supone una apuesta injustificada de la Comisión Permanente del Consejo Nacional por la especialidad española de “Medicina Intensiva”, no reconocida en Europa, en detrimento de la adaptación al entorno europeo y en detrimento de todas las especialidades, no sólo Anestesiología, que tienen competencias en el paciente crítico y que en Europa pueden acceder a esa competencia particular.

Sorprende que en relación al mapa de troncos, especialidades y áreas de capacitación, la Comisión Permanente considere que “se debe seguir trabajando en algunas fusiones de especialidades solicitadas por diversas Comisiones Nacionales, para su adaptación al entorno europeo (Cirugía Cardiotorácica y otras…)” obviando, sin atreverse a citar a la Medicina de Cuidados Intensivos, cuando fue  un deseo de las Comunidades Autónomas expresado por la Ministra de Sanidad en el pleno del Consejo Nacional del que consta en el Ministerio la correspondiente documentación con los acuerdos alcanzados por el grupo de trabajo nombrado a tal fin, de las dos especialidades que tienen dichas competencias.

 

2º. El Consejo considera en su informe “como requisito imprescindible y consustancial a la troncalidad que la elección de especialidad se haga después de los dos años de troncalidad, para conceder a la troncalidad el valor que tiene, permitir la consecución de sus objetivos y favorecer la elección informada de especialidad”; y sólo cita a 2 comisiones nacionales (Oncología Médica y Cirugía Oral y Maxilo-facial) que consideran más oportuno elegir especialidad y tronco, cuando desde esta especialidad también así lo habíamos hecho saber.

Rechazamos esta consideración por los siguientes motivos:

  1. Otras comisiones también consideran más oportuno elegir especialidad y tronco, como se puso de manifiesto en el grupo de trabajo del tronco médico en el que participamos junto con otros representantes de especialidades médicas. Entre ellas, la Comisión Nacional de Anestesiología y Reanimación manifestó que también considera más oportuno elegir especialidad y tronco simultáneamente, y ya había rechazado con anterioridad esa separación entre especialidad y tronco en su informe con las alegaciones al proyecto que fueron enviadas al Ministerio y publicadas en la Revista de la Especialidad (Comisión Nacional de la Especialidad de Anestesiología y Reanimación. Rev Esp Anestesiol Reanim 2010; 57: 525-7 en http://tinyurl.com/agrrgzp). Los argumentos esgrimidos eran tres: 1º Eliminar la incertidumbre de una segunda elección limitada a la oferta de la Unidad Troncal. 2º Evitar igualar a todas las especialidades de la Unidad Troncal, ya que puede darse el caso de que el nivel exigido de acceso en una Unidad Troncal esté determinado por especialidades que requieren menor puntuación, en detrimento de aquéllas que han necesitado siempre una mejor puntuación. Este hecho puede generar una competitividad innecesaria durante la enseñanza troncal deteriorando el ambiente formativo de la Unidad Troncal; y 3º Conseguir la continuidad en la atención al residente, ya que podría ser tutorizado durante todo su periodo formativo por la Unidad Docente de la especialidad elegida, creando vínculos con el Servicio y participando incluso en algunas de sus actividades que pueden ayudar a completar el proceso formativo.
  2. Además, la separación de especialidad y tronco va en detrimento grave de aquellos médicos que ya tienen conocimiento informado de la especialidad que desean realizar, ya que deben entrar en el tronco sin la certeza de poder realizar a continuación la especialidad de su preferencia y elección.
  3. No se da ningún argumento para justificar la afirmación de ser imprescindible y consustancial a la troncalidad la separación de especialidad y tronco. De hecho esta comisión considera, como también se puso de manifiesto en el grupo de trabajo del tronco médico, que no es necesaria la separación ya que la definición de las competencias troncales comunes a adquirir, permiten una evaluación objetiva y hace que su adquisición sea independiente de la especialidad y del trayecto formativo determinado por la unidad docente.
  4. La separación de especialidad y tronco genera una mayor complejidad y encarece el proceso de adjudicación de las plazas formativas.

  Dada nuestra experiencia negativa en la consideración a cuantas opiniones hemos enviado, que nos hace dudar de nuestra permanencia en la Comisión Nacional, no tenemos claro si es oportuno seguir confiando en que el Consejo Nacional, al que siempre hemos mantenido nuestra lealtad, tendrá en cuenta nuestras alegaciones. No obstante, para evitar la reacción unánime, comprensible e incluso compartida por nosotros, de todos los anestesiólogos españoles en contra de la autoridad, no solo científica sino moral que debe representar para la medicina española el Consejo Nacional, una vez más solicitamos que desde el Informe preceptivo se pida la modificación del Proyecto de Real Decreto introduciendo el ACE de “Medicina de Cuidados Intensivos” solicitada por Anestesiología, de la que se pueden beneficiar, como en Europa, otras especialidades. Unida a la cual también debe tenerse en cuenta  la elección  simultánea de especialidad y tronco por las razones expuestas por nosotros en varias ocasiones y que hemos vuelto a considerar en este escrito.

Asimismo lo comunicaremos a la Sociedad Española de Anestesiología y Reanimación (SEDAR), dada la unidad de criterio que tenemos en estas cuestiones, por si consideran la necesidad de ejercer alguna medida adicional; así como a la opinión pública para que sepan, que a pesar de nuestra actitud permanente de colaboración con el Consejo Nacional expresada de forma continua y personal a su Presidente y en todas las ocasiones en las que se nos ha pedido, el poco interés que demuestran “nuestros compañeros” médicos en las cuestiones en las que nuestra especialidad quiere ayudar a mejorar la atención sanitaria de nuestros pacientes.

Informe Anestesia

Informe Anestesia

Sobre Daniel Arnal

Anestesiólogo de la Unidad de Anestesia y Reanimación del Hospital Universitario Fundación Alcorcón, Madrid. Estudié medicina en la Universidad Autónoma de Madrid, tras lo cuál trabajé tres años en la emergencia extrahospitalaria en el SAMUR de Madrid. MIR en Anestesiología en el Hospital Universitario Gregorio Marañón.

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