Vademecum enfermeril

Vademecum enfermeril. Una nueva entrada de la Dra. Jomeini

Esta fue la entrada más leída del blog de la doctora Jomeini antiguo, antes de que mis posaderas se alojaran en esta casa señorial que es AnestesiaR. Y, francamente, me da pena que se pierda. Así que lo he retocado un poco para actualizarlo y os lo traigo de nuevo.

 

Con todos vosotros: Vademecum enfermeril

Dios es sabio. Y donde pone un mal médico, pone siempre un buen enfermero. Lo sé porque los enfermeros me han salvado el culo en muchas ocasiones. Soy una anestesioblasta amamantada por la medicina de familia y la urgencia. Eso quiere decir que, a lo largo de los años que llevo ejerciendo la medicina he trabajado con todo tipo de enfermeros (buenos, buenísimos, malos y malísimos), así que he decidido hacerme un vademecum:

Enfermeros inotrópicos: Son aquellos capaces de revitalizar el lugar en el que están. Eficaces, sensatos, bombean sangre fresca por donde quiera que pasan.

Enfermeros laxantes: Los ves llegar y te cagas por las patas.

Enfermeros antiácidos: Suelen ser enfermeros antiguos. Son aquellos que manejan el cotarro de tal forma que te hacen tragar cualquier cosa sin que te siente mal.

Enfermeros anticoagulantes: Si dependes de ellos, se te hace horchata la sangre.

Enfermeros quimioterápicos: Necesarios, pero agotan, dan nauseas y te quedas sin pelo de tanto mesártelo.

Enfermeros antibióticos: Son capaces de eliminar toda traza de infección del turno anterior, pero te lo cuentan: “Es que esta niña nueva, mira lo que ha hecho…Ha cargado 10 en 50, ¿a quién se le ocurre?” o “Por qué no le ha cogido un dieciocho en vez de un veinte, vaya mierda”.

Enfermeros broncodilatadores: uno no los ve, pero aportan oxígeno. Callados, serios, a lo suyo. Eficacia probada.

Enfermeros rivotril: Tratan las convulsiones que no te darían de no estar ellos. Son enfermeros resabiados, que te corrigen constantemente (a veces, con razón, lo que jode aún más) y que machacan a sus compañeros.

Enfermeros midazolam: Más vagos que la chaqueta de un guardia. Tienes que recordarles las cosas varias veces para que despierten de su letargo.

Y, por último, enfermeros anestésicos: Son aquellos que te permiten relajarte porque sabes que todo está en buenas manos y el equipo va a ser realmente un equipo.

Dedicado, con todo mi cariño y no poco de coña, a todos los enfermeros que me han sufrido desde que empecé a ejercer la medicina.

 

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6 Comments

  • Vuelvo a leerlo y lo dejas clavado Ana. No pierde ni un ápice de vigencia y me bdestornillo de risa cuando los imagino. Tambien con cariño…….

  • Cuanta razón Dra. Jomeini.
    En cualquiera de los casos queda la percepción de una diplomatura (ahora grado) que ha sabido ir avanzando posiciones mientras los médicos han menguando poco a poco con un sueldo parecido y una responsabilidad incomparable.

  • Quince años de enfermero de anestesia y reanimación, y catorce en primaria, con mas guardias de las deseadas, me hicieron sonreír con este articulo y me pico la curiosidad de leer tus entradas en AnestesiaR, me deje adormecer por ellas como una sutil sedación de propofol y seguí emocionándome y riendome como en sus despertares. Sigue escribiendo y trabajando con el mimo amor, un beso compañera.

  • Gracias Dra. Jomeini, soy enfermera escolar desde hace 37 años, me he reído ampliamente y claro que desde el cariño lo recibo y voy a animar a alguna compi a que escriba el Vademecum Mediquil, jajaja, Enhorabuena.

    Algún comentario, mejor no lo comento, la esencia del post es superior.

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