Número 07

 

Reanimación neonatal en el ILCOR 2015

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Martí­nez Hurtado E (1), Sánchez Merchante M (2). Reanimación Neonatal en el ILCOR 2015. Rev electron AnestesiaR 2016; Vol 8 (7): 405
(1) FEA Anestesiología y Reanimación Hospital Universitario Infanta Leonor, Madrid. 
(2) FEA Anestesiologí­a y Reanimación. Hospital Universitario Fundación Alcorcón, Madrid.

Lo que sigue son los principales cambios que se han hecho en las recomendaciones 2015 del ERC y la AHA para la Resucitación y Soporte de Transición de recién nacidos en el paritorio (figuras 1 y 2):

Soporte de Transición: este término ha sido introducido para distinguir mejor entre las intervenciones necesarias para restaurar las funciones vitales orgánicas (resucitación) y el apoyo de transición (ERC) (1).

- El paro cardí­aco en los neonatos es fundamentalmente por asfixia, de modo que comenzar la ventilación sigue siendo lo principal en la reanimación inicial (AHA) (2).

- El orden de las 3 preguntas de evaluación ha cambiado a 1) ¿Gestación a término?; 2) ¿Buen tono?; y 3) ¿Respira o llora? (AHA)

- Se mantiene la marca del "minuto de oro" (60 segundos) para llevar a cabo los pasos iniciales, revaluar y comenzar la ventilación (si es necesario) con el fin de resaltar la importancia que tiene evitar un retraso innecesario del inicio de la ventilación, que es el paso fundamental para el éxito de la reanimación del recién nacido que no ha respondido a los pasos iniciales.

Pinzamiento del cordón umbilical: para recién nacidos sin compromiso, a término y pretérmino, ahora se recomienda una demora en el pinzamiento del cordón de al menos un minuto desde la expulsión completa del lactante (ERC), o retrasarlo más de 30 segundos (AHA), en los recién nacidos a término y prematuros que no necesitan reanimación al nacer.

Temperatura: tras el parto la temperatura de los niños recién nacidos sin asfixia deberí­a mantenerse entre 36,5ºC y 37,5ºC. La temperatura en el momento del ingreso deberí­a registrarse ya que es un í­ndice pronóstico y un indicador de calidad.

Debe evitarse la hipertermia (temperatura superior a 38 °C).

En entornos con pocos recursos, la adopción de medidas sencillas de prevención de la hipotermia durante las primeras horas de vida puede reducir la mortalidad.

- Evaluar la frecuencia cardiaca sigue siendo crucial durante el primer minuto de reanimación, con un ECG de 3 derivaciones. El uso del ECG no elimina la necesidad de la pulsioximetrí­a para evaluar la oxigenación del recién nacido.

- La reanimación de recién nacidos prematuros de menos de 35 semanas de gestación debe iniciarse con poco oxí­geno (del 21-30%).

- Se puede usar una mascarilla larí­ngea como alternativa a la intubación traqueal si la ventilación con mascarilla facial no da resultado. Se recomienda una mascarilla larí­ngea durante la reanimación de recién nacidos de 34 o más semanas de gestación como rescate de una intubación fallida.

- Se aconseja que el entrenamiento en tareas de reanimación neonatal se realice con más frecuencia que a intervalos de 2 años, como ocurre actualmente.

 

 

 

ILCOR: manejo inicial del Sí­ndrome Coronario Agudo: Revisión y cambios

 

Paz Martí­n D(1), Cardona Peretó J (2). ILCOR: manejo inicial del Sí­ndrome Coronario Agudo: Revisión y cambios. Rev electron AnestesiaR 2016; Vol 8 (7): 406
(1) MD PhD EDAIC EDIC FEEA Servicio Anestesiologí­a y Reanimación Complejo Hospitalario de Toledo. Miembro sección de Cuidados Intensivos de la SEDAR.
(2) MD Director Asistencial Hospital de Denia y írea de Salud Marina Alta. Jefe de Servicio de Anestesiologí­a y UCI. Miembro sección de Cuidados Intensivos de la SEDAR.

Introducción

El término Sí­ndrome Coronario Agudo (SCA) engloba tres entidades diferentes de las manifestaciones agudas de la enfermedad coronaria (Fig. 1):

  • Infarto de miocardio con elevación del ST (IAMCEST)
  • Infarto de miocardio sin elevación del ST (IAMSEST)
  • Angina inestable (AI).

Fig 1Fig 1. Definiciones del SCA (modificado de Recomendaciones ERC 2015 - Resumen ejecutivo Traducción oficial al castellano del CERCP)

Aunque la mortalidad hospitalaria del IAMCEST está disminuyendo significativamente debido a las terapias de reperfusión modernas y a la mejorí­a de la profilaxis secundaria, la mortalidad global a los 28 dí­as ha permanecido prácticamente estable debido a que dos tercios de los fallecimientos ocurren antes de llegar al hospital, fundamentalmente debidos a arritmias malignas desencadenadas por la isquemia.

La mejor forma de optimizar la supervivencia pasarí­a por reducir la demora desde el inicio de los sí­ntomas hasta el primer contacto médico y por la terapia dirigida iniciada en la fase prehospitalaria precoz.

 

 

 

Primeros auxilios, aspectos clave y principales cambios. Conferencia ILCOR 2015

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Domenech De Frutos S. Primeros auxilios, aspectos clave y principales cambios. Conferencia ILCOR 2015. Rev electron AnestesiaR 2016; Vol 8 (7): 407
Médico adjunto Servicio de Urgencias Hospital Universitario Sanitas La Moraleja. Madrid. Coordinador Nacional SEMES-RCP

Los primeros auxilios tienen como objetivo reducir la morbilidad y la mortalidad, aliviar el sufrimiento y prevenir el empeoramiento de una enfermedad o lesión, fomentando la recuperación de la persona que los reciba. Los primeros auxilios pueden ser iniciados por cualquier persona en cualquier circunstancia.

La American Heart Association (AHA) junto con la Cruz Roja Americana han ampliado las recomendaciones (2) respecto a las guí­as 2010 y, por primera vez, el European Resuscitation Council dedica un capí­tulo a los primeros auxilios (1).

En esa sección se resumen las recomendaciones de las tres instituciones.

Definición de proveedor de primeros auxilios (ERC)

Individuo entrenado en el reconocimiento, evaluación y priorización de necesidades, con las competencias apropiadas para suministrar cuidados especí­ficos y atención inmediata, que sabe reconocer sus limitaciones y activar la ayuda especializada, cuando sea necesario.

Colocación del enfermo o lesionado (AHA y ERC)

Se han comparado diferentes posiciones de recuperación, aunque no se han demostrado diferencias significativas entre las posiciones probadas.

Si el área no es segura para el proveedor de primeros auxilios o para la ví­ctima, deben trasladarse a un lugar seguro si es posible (Clase I, NDE C-EO) (AHA).

Si una persona no responde pero respira normalmente, puede ser razonable colocarlo en una posición de recuperación (decúbito lateral). Ya no se recomienda la posición de recuperación HAINES modificada (brazo extendido hacia arriba alineado con la columna en peligro) (Clase IIb, NDE C““LD) (AHA).

Si una persona se ha lesionado y la naturaleza de la lesión compromete el cuello, la espalda o la pelvis, no debe moverse, dejándola en la posición en que se encuentren, a fin de evitar empeorar lesiones previas (Clase I, NDE C-EO).

Cuando las ví­ctimas presenten respiraciones agónicas, podrí­a no ser apropiado moverlas (ERC).

Si dejando a la ví­ctima en la posición en que se encuentra, la ví­a aérea se ve comprometida, hay que moverla sólo lo necesario para abrir la ví­a aérea (Clase I, NDE C-EO) (AHA).

Ví­ctimas con signos de shock (AHA y ERC)

Si una persona muestra signos de shock, responde y respira con normalidad, es razonable colocarlo o mantenerlo en posición de decúbito supino (Clase IIa, NDE C-LD).

Si no hay evidencia de trauma o lesión, se pueden levantar los pies alrededor de 30 a 60 ° de la posición supina, mientras llega un servicio de emergencias al lugar (Clase IIb, NDE C-LD).

No se deben levantar los pies de una persona con signos de shock si el movimiento causa dolor (Clase III: Daño, LOE C-EO).

Acerca de la administración de O2 en primeros auxilios (AHA y ERC)

No hay datos que respalden la administración rutinaria de oxí­geno complementario por parte de las personas que prestan primeros auxilios.

El oxí­geno suplementario puede ser beneficioso sólo en algunas situaciones especí­ficas como la lesión por descompresión, y cuando es administrado por personas que han recibido entrenamiento en su uso (Clase IIa, LOE C-LD).

Los proveedores de primeros auxilios con entrenamiento especí­fico en el uso de oxí­geno, podrí­an administrar oxí­geno suplementario a las personas con cáncer avanzado documentado, y que presenten disnea con hipoxemia (Clase IIb, LOE BR).

Podrí­a ser razonable proporcionar oxí­geno a demanda, a personas con respiración espontánea, que hayan estado expuestas a monóxido de carbono, mientras se espera la atención médica avanzada (Clase IIb, NDE C-EO).

 

 

Cuidados Post-Parada Cardiorespiratoria (PCR). Recomendaciones ILCOR 2015

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Morandeira Rivas C (1), Bernardino Santos M (2). Cuidados Post-Parada Cardiorespiratoria (PCR). Recomendaciones ILCOR 2015. Rev electron AnestesiaR 2016; Vol 8 (7): 408
(1) Residente Anestesiologí­a, Reanimación y Terapéutica del Dolor. Hospital Universitario Fundación Alcorcón, Madrid.
(2) FEA Anestesiologí­a y Reanimación. Hospital Universitario Fundación Alcorcón, Madrid.

Introducción

Los cuidados postparada cardiaca están encaminados a identificar y tratar la causa precipitante de la parada así­ como a evaluar y manejar la lesión cerebral, la disfunción miocárdica y la respuesta sistémica por isquemia/reperfusión secundarias a la misma.

Los cuidados post PCR son el último eslabón de la cadena de supervivencia ya que influyen significativamente en los resultados globales y particularmente en la calidad de la recuperación neurológica.

cadena-de-supervivencia-AHA-2015

En 2010, la AHA ya dedica a este tema un capí­tulo extenso1. En 2015, también la ERC hace una revisión profunda y publica un algoritmo de cuidados secuenciales (Figura 1).

Figura 1 Cuidados POST RCP ILCOR 2015

En general hay pocos cambios y los más importantes incluyen:

  • Mayor énfasis en la angioplastia tras PCR de probable origen cardí­aco.
  • Intervalo de control de temperatura más amplio entre 32-36ºC (previamente 32-34ºC).
  • Valoración del pronóstico neurológico pasadas 72 horas (antes 24-48 horas) mediante estrategia multimodal.
  • Importancia de la rehabilitación precoz tras sobrevivir a una PCR.

 

 

Más vale poco muchas veces…. que mucho una vez: Educación e implementación de la RCP. Revisión de Guí­as ILCOR 2015

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Parrado López D (1), Figueroa Yusta C (2), Ramasco Rueda F (3). Más vale poco muchas veces…. que mucho una vez: Educación e implementación de  la RCP. Revisión de Guí­as ILCOR 2015. Rev electron AnestesiaR 2016; Vol 8 (7): 409
(1) FEA Anestesia y Reanimación. H.U. de la Princesa. Instructora RCP. Secretaria del Comité de RCP del H.U. de La Princesa
(2) FEA Anestesia y Reanimación. H.U. de la Princesa. Instructor RCP. Presidente del Comité de RCP del H.U. de La Princesa
(3) FEA Anestesia y Reanimación. H.U. de la Princesa. Instructor en Soporte Vital Inmediato y Avanzado. Vocal comité científico del CERCP (Consejo Español RCP)

Introducción

El principal cambio de estas nuevas guías lideradas por Robert Greif, respecto a las anteriores (Si no te reciclas, no sabes… pero… ¿cómo hacerlo? Educación en RCP 2010), en el tema de docencia lo encontramos  ya en el título. En las del 2010 era:  Principles of Education in Resuscitation, y en las nuevas del 2015 es : Education and implementation of resuscitation.

Es en la palabra implementación incluida dentro de este apartado de manera destacada y no en otro donde está la clave de este apartado de las nuevas guías.

Implementación es verbo transitivo que significa: Poner en funcionamiento o llevar a cabo una cosa determinada. Como verbo transitivo depende absolutamente para su significado del complemento directo. Luego el qué es implementar la resucitación en si mismo es un término vago que debe ser definido.

Las persona implicadas en el cuidado de las víctimas de una parada cardiaca, en este caso por ejemplo nosotros los médicos de atención al paciente crítico como anestesiólogos, intensivistas, urgenciólogos o cardiólogos, deben ser capaces de implementar sistemas de eficiencia de recursos que puedan mejorar la supervivencia tras la parada cardiaca.

Salvar vidas no depende sólo de conocer los fundamentos científicos sino también de una formación efectiva de los legos y de los profesionales. Esa formación debe ser frecuente y no es tan importante su duración.

Cambios respecto a las guías de 2010

Pocos cambios importantes mas allá de los ya referidos en la introducción.

  • Los maniquíes de alta fidelidad pueden ser útiles y son muy populares ahora pero no son superiores en la formación que los de baja fidelidad.
  • Instrumentos de feedback para mejorar las compresiones como los tonos (para entenderlo como el video de la entrada de Anestesiar: RCP al ritmo de “Stayin ‘Alive” de los Bee Gees: 103 compresiones por minuto pueden ser útiles en mejorar la calidad.
  • Cuanto mas tiempo pasa desde la formación en RCP o reciclaje, más deterioro hay de las habilidades técnicas de los alumnos. Es recomendable más veces de baja intensidad, que una vez de alta intensidad. Cuantas más veces mejor. La frecuencia del reciclaje mejora la calidad.
  • El entrenamiento en habilidades no técnicas (comunicación, trabajo en equipo, liderazgo) se consideran esenciales en este ámbito.
  • Respecto a la implementación se sugiere: el uso de las nuevas tecnologías y el debriefing para mejorar la organización después de la asistencia a la parada cardiaca.
  • Nuestra frase favorita de estas guías:  “It takes a system to save a life” ("Se necesita un sistema para salvar una vida”). Los médicos y responsables sanitarios, que atienden a las victimas de parada cardiaca deben reevaluar sus procesos para asegurar que son capaces de proporcionar el mejor cuidado que consiga los mejores resultados posibles.

 

 

 

Recomendaciones Éticas en la Reanimación Cardio-Pulmonar. Recomendaciones ILCOR 2015

 

Sánchez Merchante M (1), Martí­nez Hurtado E (2). Recomendaciones Éticas en la Reanimación Cardio-Pulmonar. Recomendaciones ILCOR 2015. Rev electron AnestesiaR 2016; Vol 8 (7): 410
(1) FEA Anestesiologí­a y Reanimación. Hospital Universitario Fundación Alcorcón, Madrid.
(2) FEA Anestesiologí­a y Reanimación. Hospital Universitario Infanta Leonor, Madrid.

LEY

En este capí­tulo, vamos a presentar un resumen de las recomendaciones éticas recogidas en las Guí­as 2015 del European Resuscitation Council (ERC)1 y de la American Heart Association (AHA)2.

Los objetivos de la reanimación son: preservar la vida, recuperar la salud, aliviar el sufrimiento, limitar las secuelas, y además respetar las decisiones, los derechos y la privacidad de los individuos. Debido a que la resucitación cardiopulmonar (RCP) se debe iniciar de inmediato en el momento de la parada, las decisiones en esta situación se toman en segundos por reanimadores que habitualmente desconocen quién es el paciente, si existen objetivos de reanimación con él, o si formuló voluntades anticipadas. Como consecuencia, a veces se lleva adelante una RCP que es contraria a los deseos o a los mejores intereses individuales del paciente (AHA).

Cabe destacar en estas guí­as 2015 que el enfoque tradicional centrado en el médico con énfasis en el principio de beneficencia, se ha desplazado hacia un enfoque centrado en el paciente, dando cada vez mayor importancia a la autonomí­a de este. Los profesionales sanitarios son responsables de mantener sus conocimientos y habilidades, y comprender los principios éticos antes de verse involucrados en una situación real donde se deben tomar decisiones de resucitación (ERC).

Se ha intentado con este capí­tulo ofrecer información y orientación sobre los principios de la ética para los profesionales que han de enfrentarse con la difí­cil decisión de iniciar o no una RCP, o suspenderla, y sobre las consideraciones especiales para situaciones como niños o la donación de órganos después de un intento de reanimación sin éxito.

 

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