bibliografí­a

Punción dural accidental y cefalea postpunción dural en un servicio de anestesia obstétrica de un hospital terciario. Diez años de experiencia

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El uso de la técnica combinada epi-intradural (CIE) para analgesia de trabajo de parto y anestesia para la cesárea se ha incrementado en la última década, siendo sus ventajas el comienzo rápido de acción, la distribución simétrica del bloqueo y la reducción de dosis en comparación con la técnica epidural. La punción intencionada de la duramadre asociada, teóricamente incrementa el riesgo de CPPD.

Alta incidencia de errores de medicación en unidades de pacientes crí­ticos

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En un estudio prospectivo, observacional y multinacional se recogió la aparición de eventos durante 24 horas de observación en 113 unidades de 27 paí­ses de los cinco continentes. Se solicitó a todos los médicos y enfermeras de las unidades que rellenasen un cuestionario disponible a los pies de la cama de cada paciente con los errores de medicación detectados durante el periodo de estudio.

Rocuronio-Sugammadex vs succinilcolina en secuencia de inducción rápida

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Dado que hay estudios que sugieren que el sugammadex a dosis altas es capaz de revertir de forma segura los efectos del bloqueo profundo inducido por el rocuronio, el presente estudio tiene como objetivo comparar la eficacia y seguridad de administrar 16 mg de sugammadex tres minutos después de 1.2mg/kg de rocuronio con la recuperación espontánea tras 1 mg/kg de succinilcolina.
Los resultados finales son buenos tanto en eficacia como en seguridad y la principal consecuencia práctica es que podrí­a utilizarse de forma segura el rocuronio como alternativa a la succinilcolina en la secuencia de inducción rápida sin miedo a encontrarse una ví­a aérea difí­cil (paciente no intubable, no ventilable).

El Ondansetron es eficaz tanto para las náuseas como los vómitos

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Si uno se interesa por las guí­as clí­nicas, metanálisis y originales dedicados a la profilaxis farmacológica de las náuseas y vómitos postoperatorios aprende, si antes no lo habí­a oí­do por boca incluso del delegado comercial que lo recomienda, que el ondansetrón es más efectivo como antiemético que como antinauseoso. La razón de esta diferenciación es una revisión sistemática realizada por Tramer en 2001 (2) en la que el autor, a la luz de sus resultados, afirmaba que “el efecto antinauseoso es menos pronunciado”.

Pues bien, Jokeda et al desmienten en este trabajo (3) dicha afirmación, que habí­a seguido su camino sin más objeción hasta el dí­a de hoy.