Sd. de Brugada y Anestesia: Manejo anestésico (parte III/III)

El hecho de que fármacos que son comúnmente usados en anestesia no hayan sido asociados a efectos adversos en el sí­ndrome de Brugada, no implica que no exista un riesgo potencial, ni otorga una licencia para el uso indiscriminado de estos medicamentos. Todos los pacientes con patrón de Brugada tipo 1 en el ECG, independientemente de si han sido diagnósticados de sí­ndrome de Brugada, deberí­an ser tratados como tales, en el escenario de la cirugí­a.

Sd de Brugada y Anestesia: Caso clí­nico a examen (parte II/III)

Presentamos el caso de un paciente joven al que se le diagnosticó de Sd de Brugada en una cirugí­a de urgencias. El manejo anestésico debe ser muy cuidadoso tanto en el aspecto farmacológico como en la monitorización, control térmico, desfibriladores, etc.
Os proponemos que contestéis el formulario. En la siguiente entrada analizaremos vuestros resultados y propondremos un protocolo de actuación.

Sd. de Brugada y Anestesia: Generalidades (parte I/III)

El sí­ndrome de Brugada fue descrito por primera vez en 1992 como un cuadro consistente en muerte súbita en pacientes portadores de un patrón electrocardiográfico de bloqueo de rama derecha con un supradesnivel del ST persistente en las derivaciones V1 a V2-V3 caracterí­stico y con un intervalo Q-T normal. El manejo anestésico de estos pacientes debe ser muy cuidadoso.

Función cardioprotectora del Remifentanilo

Aunque la indicación principal de los opioides en perí­odo perioperatorio sigue siendo su potente efecto analgésico, cada vez resulta más clara su acción cardioprotectora aguda y retardada a través de la activación de sus receptores, con efectos similares al preacondicionamiento isquémico. El Remifentanilo podrí­a ser uno de los fármacos involucrados en el acondicionamiento farmacológico,

Recomendaciones de uso en la Técnica de Anestesia Total Intravenosa (TIVA-TCI)

la técnica de anestesia total intravenosa como la anestesia inhalatoria, locorregional ecoguiada o sedación monitorizada requieren de un cuidado especial para evitar desde errores de medicación o programación de los diferentes monitores, vaporizadores o sistemas de infusión hasta la contaminación de catéteres, infecciones generalizadas por incorrecta manipulación, desconexiones accidentales o despertar intraoperatorio. También como cualquier técnica anestésica o quirúrgica requiere de una formación básica previa.