Google y la Gripe

Hasta la llegada del 2.0 las estadí­sticas oficiales de los ministerios de sanidad de los distintos paí­ses han sido la fuente principal para el control de enfermedades. Sin embargo, con la web 2.0, aparece una nueva forma colaborativa de conocer las enfermedades en la población, el motor de búsqueda Google dedicado a indexar las búsquedas que realiza la población cuando acude a sus servicios, Google Trends. Y de forma más precisa un servicio especí­fico dedicado a valorar la incidencia y predecir tendencias de la gripe en el mundo, llamado Google Flu Trends.

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Marí­a Teresa Leiva Nicolás
Hospital Torrecárdenas de Almerí­a

Clásicamente, hasta la llegada del 2.0 ha existido una fuente principal para el control de enfermedades, y ésta son las estadí­sticas oficiales de los ministerios de sanidad de los distintos paí­ses que recogen los datos oficiales de los pacientes enfermos, cuando éstos comunican de su enfermedad a los distintos servicios sanitarios. Estas agencias gubernamentales elaboran informes de situación de la salud pública, así­ como tendencias en las distintas enfermedades. Este método ha servido, de forma muy importante, para el control de brotes epidémicos.

El prototipo y paradigma de este método de control de enfermedades es el CDC (1), Centre for Diseases Control and Prevention, agencia del Ministerio de Sanidad del Gobierno de los Estados Unidos que desde 1.942 a nivel nacional se encarga del desarrollo y la aplicación de la prevención y control de enfermedades, salud ambiental y la realización de actividades de educación y promoción de la salud. Muchos ministerios de sanidad en el mundo han utilizado esta agencia como referente y fuente para la salud y control de enfermedades en sus propios paí­ses.

Sin embargo, desde el comienzo de Internet en el formato 2.0, aparece una nueva forma colaborativa de conocer las enfermedades en la población, y ella es la información derivada de lo que busca la población en la Red. Así­ el motor de búsqueda Google, actuando como el Ojo Supremo del Gran Hermano, crea en 2.004 un servicio dedicado a indexar las búsquedas que realiza la población cuando acude a sus servicios, Google Trends (2), y de forma más precisa, en 2.008, crea un servicio especí­fico dedicado a valorar la incidencia y predecir tendencias de la gripe en el mundo,  llama Google Flu Trends (3). De forma que, basándose en búsquedas en Google de términos relacionados con la enfermedad, la herramienta infiere una serie de estadí­sticas instantáneas y de predicción inmediata sobre esta enfermedad en la población.Esta herramienta es capaz de predecir y alertar del comienzo de un brote epidémico, hasta con 2 semanas de antelación con respecto a los informes del CDC. Lo cual supone una ventaja de gran importancia en el contexto de brotes epidémicos.

En un número de 2.010 en la Reunión anual de la American Thoracic Society (4) se comunican las bondades y valiosa información que puede aportar Google Trends en la detección y prevención precoz de una epidemia muy frecuente y devastadora como es una epidemia de gripe, aunque advierte de su imprecisión debido al método. En la revista Nature (5) en un número de 2.009, se alaba su valor en la detección precoz de sí­ndromes gripales, siendo ese año el que se declara la epidemia por H1N1.

Claro está, todo tiene sus limitaciones. Todos los datos obtenidos se infieren e indexan, en función de la población que ha utilizado internet y ha buscado en el motor de Google los sí­ntomas relacionados con la enfermedad. Esto no tiene relación exacta con el hecho de que la población indexada con esas búsquedas estuviese afecta de la infección, ni siquiera que buscase porque estuviese enferma.

Máxime cuando en las cifras oficiales del 20 al 70% de los pacientes afectos con sí­ntomas, comunes a la infección, no tienen realmente infección positiva al virus del Influenza, como advierte el CDC.

En este sentido, cuando “sesudos” estudios comparan los datos oficiales del CDC con los datos de Google Flu Trends, las cifras son dispares con unos resultados negativos para las estadí­sticas obtenidas con la herramienta de Google, señalando fallos como que la infección de 2.009 no se ponderó lo suficiente y que se sobrevaloró una falsa epidemia de gripe en 2.012-13.

Como material interesante a este respecto está este artí­culo (6) publicado a finales de octubre de 2.013 por la Universidad de Washington, en el cual se hace una crí­tica a los resultados que se obtienen a través de Google Trends Flu, comparándolo con los datos fiables y precisos que obtiene el CDC.

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Internet y sus herramientas aportan una fuente innegable de información inmediata, abierta y, por tanto, popular, que pone en tela de juicio fuentes de información oficial con métodos de obtención que van quedando a estas alturas obsoletos, y que obligan a dichas instituciones, hasta ahora oligárquicas, a mirar hacia las Redes Sociales con una actitud conciliadora e integrativa.

En el análisis realizado por la Universidad de Washington se puntualizan las limitaciones de herramientas como Google Flu Trends, a las que los medios han dado un excesivo valor, por su inmediatez en la información, y enfatiza la falta de rigor y errores por su forma de calcular los datos. Sin embargo, dicho queda que los métodos tradicionales como el CDC necesitan integrar herramientas ya existentes que aporten frescura y prontitud a los datos poblacionales que éstos organismos ya atesoran con mayor rigor, aunque ello conlleve una modificación en el Status Quo.

En la lí­nea de esto, el BMJ (7) realiza un análisis de cómo la red social Twitter ayudó en la detección de la gripe aviar de 2.009, actuando como una herramienta pronta y precisa para detectar tempranamente el comienzo de dicha epidemia.

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Las Redes Sociales e Internet aportan, por su inmediatez, unos datos valiosí­simos en todos los campos de la vida. Así­, si extrapolamos este análisis al campo de la anestesia, en búsquedas en Google Trends o Twitter de términos relacionados, podemos obtener interesante información de lo que le preocupa a la población al respecto de nuestra especialidad, de forma que podemos mejorar nuestros servicios y revisar nuestra manera de trabajar teniendo en cuenta una cada vez más representativa muestra poblacional.

Poco a poco, el Gran Hermano, el Ojo Supremo, que ahora mismo es Internet, con sus herramientas se va haciendo eco de lo que ocurre en nuestras vidas. Lo positivo de todo ello, es que la información se puede utilizar para algo tan positivo como prevenir y controlar la diseminación de enfermedades, o conocer los resultados de nuestro trabajo médico, así­ como mejorarlo.

Lo negativo, es ya otra historia…

Bibliografí­a

1- Centers for Disease Control and Prevention (en web)

2- Google Trends (en web) 

3- Google Flutrends (en web) 

4- Google Flu Trends estimates off. Keely Savole. American Thoracis Society 2010 annual Convention (en web)

5- Detecting influenza epidemics using search engine query data. Jeremy Ginsberg et al. Nature 457, 1012-1014. February 2009. (en web)

6- Reassessing Google Flu Trends Data for Detection of Seasonal and Pandemic Influenza: A Comparative Epidemiological Study at Three Geographic Scales. Donald R. Olson et al. PLOS computational Bioogy. Oct 2013. (en web)

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